
La realidad común, la que percibe la mayoría, es sólo una de las infinitas posibilidades que la mente puede recrear a través de los sentidos. Si bien es más práctico utilizar un código generalizado, inteligible para la mayor cantidad de individuos, porque facilita grandemente las cosas, no por menos común son menos ciertas aquellas realidades particulares que, aunque no podamos comprender son, como todas, sólo ensoñaciones de nuestro ser.
Mi trabajo investigador en "Trazadores" está enraizado en esta concepción de lo que existe, y con él trato de materializarla de forma gráfica y sencilla, cuando al espectador, ante un estímulo visual inconcreto en su significado, se le permite con gran libertad dar rienda suelta a su capacidad de ensoñación hasta encontrar, desde su interior, la realidad que le evoca.
Con este cuadro, y en total consonancia con mis planteamientos artísticos actuales ("Trazadores"), trato de poner en evidencia que coexisten múltiples realidades donde aparentemente sólo cabe una posibilidad.
Cada individuo es un centro de percepción e interpretación, y el esfuerzo por colocarnos en el lugar de los otros, es lo único que puede llevarnos a la comprensión, comunicación y ayuda.
